domingo, 10 de octubre de 2021

Eclosión


 

Eclosión

Héctor López Rubio, 2011

Vicepresidente ONG Construye Mundo y Director General de Clínica Elbrus 

Me gustaría comenzar mi primera intervención en este recién estrenado blog de Construye Mundo dándoos a todos, socios, amigos, simpatizantes y curiosos una calurosa bienvenida. Este blog pretende ser un espacio público que sirva como vía de expresión de las experiencias, reflexiones y sentimientos de todo aquel que tenga relación con nuestra organización y con el trabajo que llevamos a cabo. Os animo a todos a que participéis activamente con vuestros comentarios o a que contactéis con nosotros si queréis narrar alguna experiencia junto a Construye Mundo.

Nuestra organización se fundó hace ya más de dos años, surgiendo de la experiencia e ilusión atesorada por varios voluntarios de otras ONGs. Somos por tanto una agrupación joven pero con una intensa vida. Nos ha dado tiempo a trabajar mucho, hacer algunas cosas bien y cometer muchos errores. Es de estos últimos de los que sin duda más hemos aprendido y pienso que es uno de nuestros principales valores: la constante crítica y revisión de nuestras actuaciones desde un enfoque constructivo y siempre buscando mejorar y profesionalizar nuestras decisiones, con el objetivo de hacer auténtica Cooperación al Desarrollo y generar un bienestar duradero entre quienes más lo necesitan. Por todo ello, en estos dos últimos cuatrimestres hemos decidido concentrar cada vez más nuestros recursos y nuestros esfuerzos en una población beneficiaria concreta: los habitantes de la Región de San Louis, al norte de Senegal, centrando incluso aún más nuestro trabajo en el árido Departamento de Podor, una de las áreas más pobres, aisladas y olvidadas de la tierra. Construye Mundo ha decidido apoyar proyectos que generen riqueza en esta deprimida área rural, que sean autosostenibles con celeridad y que surjan de los miembros de la comunidad, siendo además ésta la receptora de los beneficios. Son los Comités de Gestión Comunitaria(CGC) los que vehiculan a la perfección estos condicionantes. Representantes de todos los sectores de cada aldea que reciben formación en valores democráticos y de reflexión, adquieren habilidades contables y comunicativas, y son herramienta de cambio y de ejecución de las ideas que surgen para mejorar su calidad de vida, siempre dispuestos ser agentes activos mediante la aportación de sus escasos bienes y de su trabajo.

Construye Mundo ha decidido apoyar cinco de estos proyectos en el año 2010. Nuestra Presidenta Judit Arroyo y yo mismo realizamos un intenso viaje de cinco días a Senegal con el fin de visitar las aldeas donde se desarrollarán dichos proyectos, evaluar la pertinencia de los mismos y conocer y escuchar a los beneficiarios.

El 28 de marzo tomamos tierra en Dakar, donde hicimos noche. A la mañana siguiente partimos con Souleiman, nuestro incansable chófer, en dirección a la ciudad de San Louis, donde nos esperaba Sam, nuestro traductor habitual( el wolof y el pulaar se nos dan fatal). Los baobabs, esos extraños árboles sacados de un sueño fantástico, salpican el árido paisaje de la carretera. A partir de aquí nos dirigimos al interior del país, paralelos al río Senegal, frontera natural y política con Mauritania. Discurrimos por una carretera infernal trufada de baches y agujeros que convierten la marcha en un auténtico calvario. Casi no circulan coches por las carreteras de Senegal y el tren y los vuelos internos no existen: la actividad económica y personal es casi nula. En Ndioum nos espera el último miembro de este ecléctico grupo de lucha contra la pobreza: Samba, un gigantón alegre de casi dos metros, enlace de nuestra contraparte, y que ejercerá de maestro de ceremonias en las visitas a los pueblos de Podor. Al atardecer llegamos a Golleré, donde nos reunimos con un CGC formado por mujeres que quieren mejorar sus ingresos tiñendo telas que actualmente se importan de la vecina Mauritania. Compartimos con ellas la cena que nos preparan, comiendo todos con la mano del mismo plato, sentados en el suelo, mientras se conversa en cuatro idiomas. Pasamos la noche en el tejado y nos dormimos con los ojos llenos de estrellas. El día siguiente es aún más intenso. Por la mañana nos dirigimos a Thilouky, una aldea en medio de la nada a la que se accede por una pista de tierra de más de 20 kms. Nos regalan una calurosa bienvenida: bailes, pancartas, cantos, sonrisas, coloridos trajes…todos los habitantes de la aldea están allí. Conocemos a sus principales representantes y nos reunimos con el CGC, que nos propone que apoyemos la puesta en marcha de un colmado que provea al pueblo de alimentos y otros productos básicos y contribuya a aliviar en cierta medida su aislamiento y su pobreza. Nos resulta gente con mucha energía y ganas de trabajar. Partimos de nuevo en nuestro modesto vehículo, aplastados por el calor y la sed, en dirección a Galoya, donde nos espera otro apasionado recibimiento. Nos reunimos con su CGC en un atestado soportal y nos van desgranando los detalles de su humilde proyecto: cultivar hortalizas en una tierra colindante. Lo tienen todo pensado y sólo necesitan un poco de ayuda para comenzar.

Nuestra última parada, lugar donde pasaremos la noche, es la aldea de Ngouyé, junto al río Doué, afluente del Senegal. Estas gentes no dejan de sorprendernos. Cantantes y músicos animan el baile de un grupo de mujeres en la orilla del río al atardecer, mientras un barco de remeros y decorado para la ocasión nos da la bienvenida en una bella exhibición de fuerza y pericia. La reunión con el CGC se lleva a cabo en un edificio comunitario, futuro almacén para su proyecto: la creación de una cooperativa de arroz para gestionar el producto de sus agricultores y no resultar engañados por los especuladores. Por la noche cenamos de nuevo todos del mismo plato, con la mano derecha, siendo los comensales blancos y negros, católicos y musulmanes, hombres y mujeres, ricos y pobres, cultos e iletrados, hermanados por el deseo de ayudar a los más débiles. Dormimos sobre una espuma en la azotea. El lento discurrir del río, la luz blanca de la luna que baña estas secas tierras y el titilar de miles de estrellas nos regalan un plácido sueño y un merecido descanso reparador.

Al día siguiente visitamos el último poblado, Roumdé Diawé, una villa casi tribal que agrupa diversas familias, con más de 300 años de antigüedad. Bailes y cantos a ritmo de tambor para recibirnos, las mujeres con sus más coloridos trajes, los hombres solemnes o sonrientes…Nos reunimos bajo un porche de techos de paja y columnas de troncos de madera, sentados en esterillas. Samba y Sam traducen los discursos de los prebostes de la villa y nos cuentan su proyecto: la creación de una granja ovina con la que obtener algún beneficio para los gastos comunes del pueblo.

Comemos en Ndioum, donde realizamos una reunión de evaluación con Samba en la que se confirma nuestra decisión de adelantar la financiación de los proyectos a este año, vista la ilusión y claridad que muestran estas gentes, siendo perfectamente viables y generadores de riqueza y empleo. Hemos cogido cariño a Samba y nos da pena despedirnos de él, pero sabemos que volveremos a verle pronto.

Retornamos a San Louis, donde nos reunimos ya tarde con Bouna Warr, representante de la Agencia de Desarrollo Rural del Ministerio de la Descentralización del Gobierno de Senegal(uf, que largo), quien nos detalla un plan de coordinación entre ellos y la Aecid para apoyar proyectos de desarrollo en educación, sanidad y aguas en el Departamento de Podor, por lo cual nos parece que nuestro Programa de Desarrollo Rural Productivo para dicho departamento resulta muy pertinente y perfectamente complementario a este. Hacemos noche en nuestra querida San Louis y dormimos con ella el triste sueño del olvido de un pasado que siempre fue mejor…

Nuestro último día en Senegal comienza con un viaje a Thies para asistir a una reunión de formación de Facilitadores de nuestra contraparte, figura que fomenta y mantiene la creación de CGCs en los pueblos de Senegal. Conocemos por fin a Khalidou Sy, su Director General, con quien Judit ha mantenido contacto continuo y directo a través del correo para planificar este viaje. Nos recibe con cordialidad y compartimos almuerzo en el comedor del Centro de Capacitación. Allí surge una buena química y ganas de compartir más proyectos en el futuro. Partimos hacia Dakar, que nos recibe con su habitual atasco de infierno. Pasamos unas horas junto a la familia del hermano de Sam, mientras el octogenario presidente de Senegal realiza un interminable discurso televisivo en la inauguración de un edificio nuevo de una cadena de televisión. Tomamos nuestro vuelo al anochecer después de despedirnos de Souleiman y de Sam, a quienes también volveremos a ver. Nos sentimos muy satisfechos con el intenso trabajo realizado y tremendamente ilusionados con el trabajo que habrá que realizar. Las luces de la ciudad de Dakar, extremo occidental de África, se pierden en la oscuridad de la noche…



Inauguración de Piscifactoría en Saint Louis, Senegal

 

Inauguración del proyecto de acuicultura en Yarum Yen, 2011

Autor: Héctor López Rubio, Vicepresidente de Construye Mundo y Director General de Clínica Elbrus, financiadora del proyecto junto a la AECID.

La mañana es calurosa y húmeda en San Luis, cuyo centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, se sitúa en una isla en plena desembocadura del río Senegal, a modo de un exótico París africano. Nuestro vehículo se sumerge en el tráfico matinal para cruzar el puente de Eiffel, y abandonar esta pequeña urbe adormecida por la carretera que conduce a Dakar. Desde la otra orilla contemplamos el perfil de la ciudad, que parece emerger de las calmas aguas del río. Abandonamos pronto la carretera y accedemos a una pista que poco a poco nos aleja de las humildes construcciones humanas, para terminar en un pequeño bosque invadido por la arena, junto a la costa.

Cuatro todoterrenos de lunas tintadas detenidos junto a la pista nos indican que hemos llegado a nuestro destino, Gniling Mbao. Las autoridades han llegado antes que nosotros y un nutrido grupo de gente se arremolina en torno a ellos. Mamina Daffe, Director General de la ANA (Agencia Nacional de Acuicultura) y profesor experto de la IUPA (Instituto Universitario de Pesca y Acuicultura de Senegal) hace las presentaciones. Estrechamos la mano del Ministro de Acuicultura, Monsieur Babacar Ndaw, del Prefecto de San Louis y de otras autoridades. Un gran cartel presenta el proyecto y a sus participantes. Me siento feliz de conocer a Mamina personalmente tras una larga relación en la red. Está pletórico de felicidad y sonríe y habla sin parar. Ha trabajado duro durante años para poder presentar este proyecto.

Caminamos con esfuerzo por la arena rodeados de árboles. Encontramos algunas modestas viviendas, cuyos habitantes nos saludan al paso. Junto a la orilla del río han levantado una enorme carpa. La piscifactoría se encuentra a su izquierda. Decenas de personas nos reciben con gran curiosidad. Recorremos las instalaciones junto a los técnicos, que nos van explicando todo el proceso de cultivo de la tilapia y cómo la ampliación actual permitirá cultivar más larvas para que sean criadas y engordadas también en otros centros. Nos muestran las jaulas que hay dentro del río y nos traen muestras de peces ya criados y listos para su venta. Hacemos entrega de las llaves del vehículo que permitirá los traslados de las larvas.

Se lleva a cabo una pequeña ceremonia de discursos en la cual todos nos agradecemos unos a otros nuestro apoyo a este maravilloso proyecto. Lo más importante para todos: Estamos dando una gran oportunidad a las familias de este pequeño pueblo de Senegal que, con su esfuerzo diario y sus conocimientos, podrán acceder a un medio de vida que pueda proporcionarles un futuro mejor. La salinización del agua de la desembocadura del río y los grandes buques de pesca que operan mar adentro han dejado a estas gentes sin capturas. Ahora, sin embargo, cultivan sus peces en tierra y los venden en los mercados locales. Sus aplausos, sus sonrisas y el brillo de sus ojos transmiten ilusión, esperanza y confianza en un futuro mejor. Y nosotros queremos seguir apoyándoles en ese maravilloso camino.

15 de septiembre de 2011



domingo, 23 de mayo de 2021

La vida ilusoria


 "El novelista, el cuentista, me parece, muy a menudo, el único ser que dice siempre la verdad. Te está avisando, gracias al vehículo formal que escogió para contarte algo: `Esto es un cuento, una historia, una filfa. Todo inventado, todo mentira, creado para entretenerte, hacerte pensar, sentir, vivir otras vidas.' 

El resto de los mortales vive inmerso en su pequeño relato interior. Esa gigantesca montaña de subjetividad. Esa conversación íntima que coloca al que la crea como el gran héroe, la heroína de su guión de cine. Lo peor de todo es que ese guión es bien malo: no para de fabricar estereotipos, de asignar cualidades simples y de proyectar complejos, miedos e inseguridades sobre los demás. Por ello, en la vida hay que estar preparado para algo que en muchos momentos causa verdadero asombro: 

 Ser narrado. Ser contado. 

 Ser estereotipado, simplificado, inventado. Nadie pregunta, nadie escucha, nadie quiere saber realmente. Ser fabricado como personaje secundario de la película de alguno, o de muchos. Sobre todo si te sales de las líneas generales que comparten la mayoría de los guiones malos. En ese momento se pondrá a prueba tu fortaleza. Ser narrado por decenas o cientos, quizá miles, millones. Ser convertido en una pantomima, en un personaje sin matices, sin escalas. Ser contado como un tópico simplón que satisface la burda narrativa de la colectividad burguesa y bienpensante que se sitúa a sí misma como el gran héroe, esta vez colectivo, que sabe sin preguntar, que te fabrica un relato de ti mismo y además pretende que te lo creas y lo asumas sin chistar. 

Ante esto, muchos se hunden. Pero unos pocos emergen de entre las palabras envenenadas y se hacen un trampolín con ellas. Sin saberlo, los narradores han ayudado a esculpir un verdadero héroe, una genuina heroína. Y esas son las historias que el novelista, el cuentista, desea contar: la verdad, sin parar de inventar en cada palabra, en cada línea, en cada escena, en cada canción." 

 La vida ilusoria

 Jon Peña

viernes, 12 de marzo de 2021

El enano gritón de puntillas que vivió un segundo


 "Era el eeeer mano me nooor var on de un padre ignorante y ceñudo de izquierdas de verdad, por la guerra, la posguerra y el franquismo. Su inevitable e inconsciente función  en la colmena era seguir siendo un iletrado ansioso por escalar la montaña del prestigio social y económico mientras ostien taba un barniz agresivo de justicia social y moral "prougresista". Cuanto más dinero, propiedades y horas liberosindicavagueadas acaparaba,  más extremamaba su personaje público de defensor de los derechos de los trabajadores, los oprimidos, las minorías y el feminismo freshko. Zerbeza y yin tonix en mano a 6000 eurix la photo en distante paraíso ganado con el sudor de la frente "defendida" por él de otros.  Uno de los clichés más previsibles y aburridos de nuestra sociedad, el justiciero pastoso forrado de mala conciencia, querido burguesito de saloon y red social entrado en añox, exaltado de justicia social de barato titular de panfleto o de golpazo de tuit para abnormals con hija en uni privada y chalet az ou en la sierra de Madriz, que ademax son los max castizouketes. 

Lo bueno es que la mayor parte de las personas nos morimos y ya está, se acabó, a los dos o three meses nadie le recordará casi nada, ni siquiera su mujer o su hija, porque, además, eso es lo que les pidió que hicieran cuando se muriera, como buen prou gre fem. Y así harán, como buenas fem cold hearts ego feelings que se quieren mucho y llevan vida equilibrada que incluye amar pero poco mientras brazean delicadas, sin mojarse el pelo, en la piscina que tú pagaste. Somos  sombras y ceniza, sí, pero qué contradictoria y agilipollada fue tu corta, prescindible y ridícula existencia el poquito tiempo que viviste, obediente y clónica hormiguita humana.  

Esto es lo más real y verdadero que te van a dedicar, aunque sea lo que más te duela. Esto es lo más sincero, este texto es lo que más te vio, lo que más te distinguió de otros. Lo único que hizo de tu farsa y la de tu entorno algo digno de mención."

Pablo Hass Shell Churchs

miércoles, 27 de mayo de 2020

Aullidos




     Hechiza la noche azul bajo la luz de la Luna llena y las estrellas, que baña un gran claro en el denso bosque de pinos. Una manada de ciervos enfermos acude a beber del lago que descansa en su centro. Las tranquilas aguas vibran levemente por la suave caricia del viento, mientras los ciervos abrevan.
    Brillan ojos inyectados en sangre en las lindes del bosque oscuro. De un lado, los lobos; del otro, los chacales. Sus pequeños cerebros se encuentran dominados por la bioquímica de la violencia. Ambos grupos penetran en el claro y se aproximan a sus presas. Huelen su debilidad, enfermas y acorraladas.
    Los líderes de chacales y lobos aúllan y su grupo amplifica ese aullido, mecánicamente, sin pensar, sin ser conscientes de que alienta y anuncia el preludio de una masacre. La furia, el odio visceral y la respuesta mecánica y reactiva de los perros salvajes convierte el claro del bosque en un infierno de destrucción de vida y deja las antaño serenas aguas del lago revueltas y teñidas de sangre caliente, mientras los cadáveres de lobos, chacales y ciervos se pudren en la serena noche y la enfermedad de los astados se propaga por el bosque. 
   Los lobos y los chacales se han despedazado mutuamente y han acabado con todo. Su enfermedad es su simpleza. Incapaces de afrontar problemas complejos y con una única respuesta al entorno cambiante: la agresividad, la violencia. 
   El ciclo de la vida transformará sus restos en materia y energía para otros seres y asomará la Luna llena sobre el lago sereno cada veintiocho días, un baile perfecto junto a la Tierra que perdurará durante eones.

domingo, 24 de mayo de 2020

Las cadenas de la interdependencia



La subjetividad humana es inevitable pero su exceso resulta insoportable, ofende a la inteligencia y es fuente de graves problemas para la Humanidad en general y para cada persona en particular.
 En política el exceso de subjetividad es la norma y lejos de avergonzar a su propietario, se muestra con orgullo, especialmente entre extremistas de toda condición. Me asombra cómo estos extremistas

ven terriblemente peligrosas y ofensivas las concentraciones y manifestaciones ajenas mientras defienden o callan sobre las propias, en un flujo de doble dirección que se retroalimenta, y cómo multitud de individuos que no ganan nada con ello defienden lo indefendible y propagan y alimentan ideas simplonas y terriblemente subjetivas, lesivas e injustas, simplemente porque provienen de lo que ellos creen que es su tribu, de la cual aceptarán con gusto que les hunda la vida porque es la única que defiende todo lo bueno, justo y noble de este ridículo Teatro del Mundo.
Que mi destino, mi vida, inevitablemente inmerso en la colectividad a la que pertenezco, dependa en gran parte de personas con tan pocas luces, tan tribales y primitivas, resulta a veces desesperante. Una sociedad que fomenta la subjetividad y las emociones por encima de la inteligencia, el método científico y el sentido común está abocada a ser dominada y manipulada sin ser muchas veces consciente de ello.
 Cada decisión que se va tomando resuelve un nudo temporal que ya no tiene vuelta atrás. Vivimos en una sociedad en la que los datos y la información que estos contienen fluyen en todas direcciones. Los gobiernos toman decisiones con ese flujo de información y son los responsables de las consecuencias de esas decisiones. Ignorar el conocimiento deliberadamente en base a criterios subjetivos y emocionales ha tenido consecuencias gravísimas en una situación como la que vivimos(28.000 muertos sólo en España, con nombres, apellidos y familia) y puede tenerlas de nuevo en el futuro.
 Estoy saturado de adultos infantilizados e inmaduros que creen que pertenecen a una tribu que tiene la razón, y de personas que repiten mantras de optimismo ñoño sin base ninguna—cada vez que leo que de esta vamos a salir todos juntos no salgo de mi asombro, simplemente contradice los hechos, luego no es verdad—. Es ridículo y dañino pero es un fenómeno individual y colectivo que, lejos de detenerse, se propaga como una plaga. Todos somos un poco estúpidos, eso es inevitable, pero la estupidez extrema —que no sólo se encuentra en los extremos— resulta insoportable. Se alimenta de su estupidez extrema antagónica, no tiene vacuna y es altamente contagiosa.
Las grandes tragedias del siglo XX(ej: 2 Guerras Mundiales, Yugoslavia, Ruanda), que parecemos haber olvidado, se fraguaron sobre las mismas bases. La violencia —no sólo física — y la guerra es la suma de múltiples subjetividades, manipulaciones y estupideces extremas. El que se crea libre de la amenaza de la violencia y la guerra vive tan engañado como el que se creía libre de la amenaza de una pandemia. Víctima de la subjetividad, las emociones y la estupidez.

jueves, 21 de mayo de 2020

El avión



Había hecho un gran esfuerzo por coger ese vuelo. Subí al avión, me acomodé en mi asiento y me quedé dormido de puro agotamiento. Una turbulencia me despertó con brusquedad. No podía creer lo que veía. Varios pasajeros yacían muertos en sus asientos sin que nadie les ayudara. Muchos otros tosían y les dolía el pecho. Las azafatas que les habían auxiliado agonizaban al final del avión. Miré por la ventanilla y pude ver el motor envuelto en llamas. Me asomé al otro lado y encontré la misma situación. Me extrañó la verborrea sin sentido del piloto a través de los altavoces. Abandoné mi butaca y me dirigí hacia la cabina. Por el camino me crucé con varios pasajeros muy alterados, soliviantados, siendo reducidos por un corpulento azafato. Aporreé la puerta de la cabina y nadie respondió, aunque pude escuchar encendidas disputas. Me armé de valor y decidí abrir la puerta de una patada. Ante mis ojos se desplegó un espectáculo dantesco: varios hombres armados encañonaban al piloto. Lucían brazaletes con escudos de entidades que no existían. El copiloto se había abierto la camisa y dejaba entrever una camiseta con símbolos caducos, mientras trataba de arrebatarle al piloto el control del avión. Éste, un hombre de aspecto impecable, no paraba de gritar "el piloto soy yo, yo soy el piloto, yo, yo, yo", mientras se aferraba a los mandos, dirigiendo el avión contra una montaña reseca y baldía. Cerré la puerta y busqué los paracaídas por todas partes. Alguien me gritó que no había. Rugí como un león enjaulado. Regresé a mi asiento, junto a mis hijos. Me pellizqué fuerte en el brazo y me abofeteé la cara. No era una pesadilla, estaba pasando. Miré a mis hijos, los abracé muy fuerte y ya no los solté. Un impacto salvaje precedió a la bola de fuego que acabó con todos nosotros. Después, el mundo siguió girando durante eones.




























miércoles, 11 de septiembre de 2019

Atención al ciudadano

Buzón de atención al ciudadano del gobierno de España.
Solicito:
- Que la administración habilite una nueva opción de trato junto a Sr. o Sra: Completo Imbécil, a la cual me adscribiré inmediatamente. Necesito el mayor grado de sinceridad posible por parte del sistema. Me hará bien.
- Que la administración comience a tratarme oficialmente de nuevo como menor de edad, ya que ya lo están haciendo extraoficialmente.
- Que me proporcionen un listado de categorías a las que podría adscribirme como víctima de algo y que pueda acceder a ayudas por ello en un sólo clic. Me da mucha pereza andar buscando pero hay tantas que seguro que pertenezco a alguna.
- La abolición del sistema actual de recuento de votos y la sustitución por un sistema de asignación de mi voto al azar o rotatorio a cada partido político. No encuentro diferencias y me ahorraría el viaje hasta la urna.
- Que, una vez emitido el voto, se tire a la basura, y se cubran los puestos de gobierno con un sistema de tipo oposición por puntos, valorándose objetivamente capacidades como la idiocia, la egolatría y la psicopatía como altamente positivas para obtener el puesto. Ahorraríamos mucho tiempo y dinero y no harían falta cuotas.
- Un sistema oficial de manipulación de alta capacidad con un puesto de conexión en mi domicilio al cual poder enchufarme cada día durante un rato. Algún tipo de sistema de conexión a mi red neuronal que se salte mis sentidos y me aplique todo el chorro de texto, voz e imágenes directamente y en un breve período de tiempo. Así el resto del día podré dedicarme a lo importante y se asegurarán de que recibo mi dosis y hago lo que quieren.
- Que se me permita mostrarme orgulloso y chulesco respecto a mi ignorancia en general y mi falta de formación en particular. Que se me autorice a hablar y a escribir mal, a insultar y a mentir sin que nadie me intente hacer sentir mal por ello ni me reprenda, me corrija o me llame la atención. He observado que es práctica común pero necesito un documento oficial que me certifique.
- Algún tipo de reconocimiento, condecoración, placa o insignia por mis aptitudes: Peón de España, Manipulable Pro, Soplagaitas Official o Carnaza del Poder Premium.
- Que el Código Penal incorpore una nueva pena para mí en el caso de que cometiera un delito grave: obligarme a leer todos los comentarios de los españoles sobre política en las redes sociales y a ver todos los selfies con pose. Moriré muy pronto.
- Un manual --a ser posible con una guía rápida con dibujos, emoticonos y colorines adjunta-- en el que me guíen paso a paso en cómo ser utilizado convenientemente. Con el batiburrillo actual, uno se pierde y a veces se equivoca. Además, me libraría de esa incómoda y estúpida creencia que me sobreviene a veces: que tengo cierto grado de libertad.
- Que se prohíba pensar, reflexionar, analizar o meditar. Que se prohíba el método científico y el análisis crítico. Los pocos individuos que realizan estas acciones resultan molestos y extemporáneos e impiden el correcto funcionamiento de la sociedad, que se rige, como todo el mundo sabe, por las emociones.

En base a ello solicito que se atiendan mis peticiones de inmediato o sino entenderé que se están hiriendo mis sentimientos y procederé a presentar la correspondiente denuncia penal o, en su defecto, una queja en un punto lila.

Un saludo y que pasen una buena mañana, una estupenda tarde y que descansen y que tengan un buen día entero y de tu parte y hasta lueguito.




domingo, 8 de septiembre de 2019

Las banderas de Gulliver



Los España, apellido ilustre, son una extraña familia --padre, madre y diecisiete hermanos-- que ha decidido encerrarse en su casa y liarse a golpes e insultos sin salir de sus camas, bien juntitas, compartiendo con entusiasmo, eso sí, el original objetivo de suicidarse a base de fumar cuatro paquetes diarios, mientras sus vecinos hacen deporte, comen sano y disfrutan del aire freshhhhko.
Tomaron esta decisión cuando leyeron un capítulo apócrifo de Los Viajes de Gulliver, en el que el protagonista llega a una extraña isla habitada por seres con el cuello torcido hacia delante y un pulgar derecho descomunal, los cuales adoraban las banderas de colores intensos. En seguida Gulliver identificó las dos o tres que más les gustaban y construyó unas banderas gigantes que le convirtieron en su rey. Los Sallopilig --así se llamaba este extraño pueblo-- eran una raza casi sin cráneo, cuyo cerebro estaba compuesto por una capa de neuronas del grosor y la forma de un folio y que hacía tiempo que habían perdido el sentido del oído y, lo peor de todo, del olfato y del buen gusto.  Eran ordinarios y cainitas y lo único que les organizaba en grupos eran esas deslumbrantes banderas, entregados con frenesí a adorar la propia y a denostar la ajena. Gulliver agitaba desde el amanecer hasta el alba las suyas y comprobó que excitaban y atraían cada vez a más Sallopilig. Así que Gulliver se convirtió en el Emperador de los Sallopilig, que se parece mucho a ser el rey de los cerdos, lo cual te convierte en un grandísimo cerdo. Eso sí, todos decían disfrutar muchísimo. Unos disfrutones, estos Sallopilig y este Gulliver. Todos sus infantes eran dueños de un spin y los adultos, de una copia de su bandera preferida y de una sonrisa --solo una--. 
Lo malo es que las últimas páginas de este pozo de sabiduría, tan celosamente guardado por generaciones de masones, habían sido arrancadas por una mano negra que dejó impresa su huella dactilar con sabor a ketchup en la última hoja.
Los España, últimos receptores y guardianes de un saber tan peligroso y secreto, decidieron quemar este capítulo innombrable y entregarse a la noble tarea de la muerte por mano propia a base de nicotina y alquitrán, llevándose con ellos a la tumba un conocimiento tan nocivo para el común de los mortales. Eso sí, los cigarrillos, todos con sello del Estado y ultralight, que suicidarse, se querían suicidar, pero sin prisa. Además, ahora eso de ultralight ya no existe. La cantidad de veneno de las cajetillas se clasifica por colores. Colores intensos. Como los de las banderas de Gulliver.


miércoles, 4 de septiembre de 2019

El día de la marmota

Se venden paquetes de ideas intercambiables segmentadas por nichos de mercado, envueltas en plástico transparente protector, en caja de papel, en estuche de lujo, en papel de regalo con lazo y etiqueta, y en su correspondiente bolsa de marca con asas de cuerda, espolvoreada con hierbas aromáticas y polvo dorado. Todos los paquetes de ideas intercambiables vienen apoyados por estrategias de marketing multicanal, adaptadas al nicho de consumidor y al propio medio. Cada paquete viene asociado a un humano que las representa, las vocea y las vende, ducho en técnicas de venta, y apoyado por un equipo de profesionales expertos en neuromarketing y hábitos de consumo, que trabajan para colocar el producto a cambio de un único billete, el pasaporte al éxito de la organización que fabrica los paquetes de ideas. La competencia en este sector ha aumentado notablemente en los últimos años y entre 4 y 10 organizaciones compiten por un trozo de pastel de tan suculento mercado.
Los consumidores tienen hasta el domingo para seguir recibiendo impulsos de entrada y generar su única respuesta de salida, cumpliendo orgullosos con su papel de robots orgánicos desechables. A partir de ese momento, las organizaciones regatearán con sus paquetes de ideas y sus billetes únicos en pos de generar nuevos paquetes que les permitan hacerse con la hegemonía del mercado y coordinar la vida de los robots orgánicos. Todas las posibles respuestas posteriores de estos consumidores se encuentran tipificadas en 5 o 6 paquetes y el sistema dispone de medios para encauzarlas convenientemente, bajo el gobierno de un algoritmo que genera en el robot una sensación de libre elección individual, lo cual facilita la estabilidad del sistema y el correcto funcionamiento de cada unidad orgánica, sin pérdida de productividad laboral y consumidora.
Enhorebuene a todes.


Máximo



Durante todo el siglo XXI, la degradación e infantilización de las sociedades occidentales, y en concreto la española, parece no tener fondo. Compuestas por generaciones de individuos con rasgos desdibujados en cuanto al carácter, los valores y la épica de la existencia, pero bien definidos en su egoísmo, cobardía, pusilanimidad, cortoplacismo, hedonismo barato y capacidad para la mentira sin sonrojo (el famoso Relato, que comparte raíz con Relativismo). Individuos que no damos para un único retrato eterno de pincel y recargado marco que plasme nuestra poderosa alma, sino que más bien parecemos la piel reseca y desechada que ha dejado atrás la serpiente retocada que aparece en miles de fotos utilizando nuestra cara. 
El homo sapiens ha sido sepultado. 
El individuo, despedazado y el ciudadano ha entregado su alma al diablo: la promesa de la felicidad eterna. Aún así, siguen siendo estas tres las únicas de entre nuestras condiciones que nos acercan un poco a la libertad y a una vida con sentido.
Las personas nos hemos vuelto tan ignorantes que nos hemos dejado arrebatar las conquistas de las grandes civilizaciones antiguas y de los últimos 500 años. Ahora sólo somos un conjunto pegajoso y maleable de identidades que nos definen como opresor u oprimido, víctima o verdugo, pudiendo ser una cosa o la otra en función de quién esté hablando y en qué semana lo haga. Y esa siempre ha sido la antesala del tribalismo y la confrontación, la cual degrada en todo tipo de violencias. Todo esto define el triunfo de los ignorantes y los mediocres persistentes sobre una masa de ignorantes y mediocres mentalmente débiles y humanamente perdidos, yonquis de la siguiente dosis de sonrío, disfruto y lo cuento, antesala de la caída maniacodepresiva que siempre llega y, oh, nos pilla desprevenidos y débiles.
Cada vez hay que mirar más lejos y a lugares más vacíos si lo que uno desea encontrar es algo que tenga un poco de sentido.
Nos merecemos cada cosa que nos pase. Ni siquiera somos los que eligen la pastilla azul de Matrix para permanecer en nuestro sueño. Somos más bien el abyecto judas que traiciona a los suyos para que le reingresen en la maldita cápsula de colores de la felicidad eterna, encantado de que nuestra sangre y nuestra carne sirvan de comida para un sistema degradado, el mismo que despedaza nuestro reblandecido y viscoso cerebro en las cuchillas del último modelo de temor-mix.
El único ser vivo conocido consciente (y el único consciente de su propia muerte, de lo cual ya dudo) reniega de su naturaleza intrínseca y de las grandes conquistas que nos elevan un poco del sufrimiento y nos convierten en privilegiados, para ponerse en manos de iletrados verborréicos infantiles y egoístas que nos clasifican, nos datan, tatúan sobre nuestra superficie pulida, lisa, vacía y brillante nuestros números de serie, esos que nos dictan qué bala somos, mientras nos utilizan como su munición y nos disparan contra nosotros mismos, esperando emerger de entre nuestros despojos como auténticos salvadores, en un patético drama que siempre termina mal para los mismos.
Transformar una bala roma en un cuchillo afilado parece tarea imposible y cada vez me da más la impresión de que efectivamente lo es. Es imposible.




El hombro



El hombro es la articulación que une el pensamiento y la acción, y el techo de las emociones: del corazón desbocado y de la respiración que presiente. Un lugar del mundo tan poco mencionado siendo, sin embargo, geografía de encuentros con el otro. Se ofrece para llorar sobre él. Y para ayudar a soportar las pesadas cargas de la vida de los otros, de los amados. Puede ser el susurro de la sensualidad, el comienzo de una aventura. Una mano sobre él transmite ánimo frente a la adversidad. Las dos manos regalan apoyo y confianza. Si se ponen a los lados, levantan el ánimo del que duda de sí mismo, le recompone y le afianza.

Es un arco, una bóveda, un puente. Un cruce de caminos, igual de buenos todos. Una puerta o un tobogán. El telescopio para ver las estrellas o la lupa que agiganta los secretos más diminutos.
Me parecía un buen lugar el hombro, sí señor, hasta hace bien poco. Un buen lugar.

Y es que en los últimos años he descubierto que también es un botón, un interruptor, una especie de palanca, en la mente de los cobardes, al menos. Sospecho que imaginan que acciona un resorte, que activa una maquinaria interna que pone en marcha lo que ellos están deseando ver, aunque no exista. Porque parece ser que del hombro puede partir un camino que lleve derechito a las vísceras. Las mismas que los cobardes tienen repletas de bilis.

Y así, la hembra golpea el hombro del hombre --estaba deseando poner esas tres palabras en la misma frase--. A veces lo empuja, ojos desencajados que no pestañean, torrente de voz estridente, a ver qué pasa. Otras lo golpea, repetida e insistentemente, con el dedo índice, acompañado de un buen puñado de gritos e insultos.

Nada.

Tras el fracaso propio, la hembra envía a otro hombre contra el hombro. Podría ser una copia mala de un malvado de los cómics de Tintín, sin entrar en detalles. Pone la mano en el hombro para amenazar, mirada oculta tras las gafas de sol.

Impasible.

Luego, uno de esos que está en un bando porque es demasiado cobarde para estar en el otro, aunque ganas no le falten. Una de esas personas a las que la realidad les importa un bledo, orgullosas de ser ignorantes. De los que quieren mandar callar la verdad a base de golpes que no dejan marca. Así que coge carrerilla para golpear hombro contra hombro, hombre contra hombre. Un títere de las hembras. Deseando que se accione el resorte y poder así contentar a las esposas poniendo las esposas.

Gandhi, Mandela, Ferrer. Muros de paz.

Golpear el hombro se descubre como la violencia de los cobardes. La misma violencia que quieren provocar y que no encuentran por mucho que busquen porque no existe. Esa violencia que ejercen, ya sin cortapisas, contra los más débiles, cuando nadie mira.

Los más débiles que son también los más amados, dueños de tus hombros golpeados, que ahora ofreces aún más fuertes. Que son su asidero y su refugio, su escudo, su lanza y su cobijo. Su sostén, sus cimientos, su chaleco antibalas, su cueva de la risa...

su canción.

Un buen lugar, el hombre. Perdón, el hombro.


miércoles, 15 de mayo de 2019

Belleza natural, bocata

"Abrazaba su serenidad, su inocencia, su apasionante realidad. Estaba ahí, más vivo que nadie, yéndose hacia el futuro, a cada segundo. Su belleza --mero existir-- abrasaba la tela de araña, realzaba el descorazonador mecanicismo de los clones o de los robots orgánicos. Su voz, sus juegos con el lenguaje, tan sencillos, convertían el manido río de palabras que fluye monocorde y tedioso, desde el amanecer hasta que cae el sol --y por tanto, losa eterna, insufrible, de la sociedad global--, en una tortura de mediocridad para la mente que busca la chispa del intelecto, tal y como el sediento bebe la última gota de agua en el desierto helado. La caricia lenta, la mirada cálida, la mano delicada en su cara. El brillo de los ojos mansos, la risa libre, jovial, despreocupada, limpia, tan limpia. Abrazo no pedido, suave, sin duración, sin factura, dado como si no fuera nada, mientras se escuchan ruidos amortiguados de otras vidas tras la pared y la luz del atardecer entra oblicua y naranja, iluminando el polvo que flota y un momento por el que merece la pena vivir y que olvidarás, aunque le hagas una foto".

 Belleza natural, bocata
 Sudeer Menada


jueves, 11 de abril de 2019

Yo siempre se escribe con mayúscula

    Eres un simio trabajador-consumidor sintiente que genera datos constantemente. Te tenemos bien estudiado. Eres fácilmente predecible, aunque te hagamos creer que eres único, especial. Categorías, clasificaciones, listas... Sabemos lo que vas a hacer, sentir, decir o ¿pensar? antes que tú mismo. Incluso podemos inducirte, sutil o descaradamente, a que hagas, sientas, digas o ¿pienses? lo que nosotros queremos. Por favor, haz lo que se espera de ti y no te salgas del guión. No vayas a fastidiárnoslo todo.


Los rayos X existen aunque no puedas verlos, pero las brujas no

"Las cuatro dimensiones(espacio y tiempo) son en la práctica infinitas para una escala humana. El tamaño del universo es inabarcable y la duración del tiempo inconcebible. La mente consciente es, a día de hoy, una aberración puntual y pasajera de la materia. Ha aparecido hace una milésima de segundo y desaparecerá dentro de algunas más, en un microscópico lugar del universo. Todo existió, existe y existirá con independencia de la presencia o ausencia de esa mente consciente. Pero, ¿cómo existe ese Todo independiente? ¿Existe el sonido si no hay nadie que lo escuche?¿Seguro?¿Existe la música si no hay nadie que la toque?¿Existe el color rojo si no hay nadie que diga "color rojo" y comparta esa convención con otras mentes conscientes?¿Existen el amor, el odio, la amistad, la esperanza, los dioses, los números, las naciones, si no hay nadie que las sienta o los piense?¿Cuánto de todo eso tan importante e incuestionable que nos rodea existe en realidad? El Universo no es mente, es materia y tiempo pero, ¿y nuestro pequeño universo, nuestro mundo, nuestra pasajera sociedad, nuestra efímera y corta vida de homo sapiens?¿Es mente?¿Cuánto es opinión, subjetividad, etiquetas?¿Seguro que existe? El reconocimiento de nuestra subjetividad es el primer paso para ser quizá, algún día, libres y auténticos, aunque eso tampoco exista."

Extracto del libro Los rayos X existen aunque no puedas verlos, pero las brujas no. (El autor también ha publicado Vacúnate y piensa y No sientes tantas cosas como crees, tan sólo es ignorancia, todos con Editorial Machaka)
Bradley Hawk-Lewinsky
Carpintero, actor y Doctor en Física Teórica por la Universidad de Caltech


lunes, 11 de febrero de 2019

Muda

  "Brenda comprendió que todos los problemas eran en el fondo el mismo: El caballo salvaje. Ese al que se permitía cocear a su antojo; o al que se intentaba sujetar con riendas, o domar, o manipular, excitar. Castigar. Amedrentar. O complacer. 

Sin éxito. 

 Brenda decidió no hacer nada de eso. Simplemente, se dio la vuelta y se marchó. Abandonó al caballo. Redujo su comunicación corporal y facial a la mínima expresión. Dejó de coger el teléfono, de escribir mensajes. Desenchufó los cables --axón adherido a la pared, sinapsis de imágen y sonido-- que descargan contra nuestros cerebros. Y renunció a la condena de tener que hablar. Las bellas canciones existen aunque nadie las esté cantando. Se transformó en un ser humano. Se escuchaba respirar. Miraba la luz --velocidad de los fotones-- y jugaba con las moléculas del agua entre sus dedos. Saboreaba los sonidos que emanan del silencio. Le quitó el reloj al tiempo. Tamborileaba los objetos del mundo con las uñas de una mano y miraba a cada persona con la que se cruzaba con la barbilla apoyada en la otra, como lo hace el cocinero cuando observa, complacido, burbujear el agua hirviendo en la que ha sumergido a la langosta. El hilo de sus pensamientos discurría suave, delicado, como lo hace el murmullo del riachuelo en el bosque cuando no hay nadie allí para escucharlo". 

Muda 
Valeria Song


lunes, 4 de febrero de 2019

Dentistas con alma




    Mi deseo más profundo en la vida, mi anhelo de felicidad más íntimo ha sido, desde que tengo recuerdos, ser una fracasada. Escaparme de la escalera de la vida, esa que sube esforzadamente cada peldaño para, sin remisión, volver a bajarlos todos hasta regresar al punto de partida: la no existencia. Siempre he soñado con recorrer un sendero más o menos recto y sin desniveles, bien pegado al suelo, que me evitara tanto ajetreo para, al final, terminar igual que todos: pasto de los gusanos y completamente olvidada. Para ello, he hecho todo lo humanamente posible para evitar estar expuesta. Sí, expuesta a la mirada de otros. Esa mirada que lleva soldada tantas opiniones sin fundamento, tantos deseos irracionales, tanta ignorancia desenfadada, tanta maldad disfrazada, tanto egoísmo latente. Expuesta a que existas para alguien, te tome como su centro del mundo, te crea el clavo de su abanico, y te obligue a subir los peldaños de su predecible, aburrida y complicada vida, en la cual un insignificante y efímero ser vivo cree que todo lo que le pasa es protagonista y todo lo que le pasa a una es secundario. Que una sufre, vive y muere por un bien mayor, que es su conjunto de pequeños triunfos –uno detrás de otro, uno detrás de otro, tan diminutos y olvidados--. Mi deseo es no ser vista, no ser escuchada; ni siquiera olida. No ser odiada pero tampoco amada, que no me envidien ni me deseen ni me propongan por mi valía ni me alaben por mis méritos, ni caer bien ni mal ni regular sino más bien al contrario. No saber ni ser sabida, no sentir ni ser sentida, no pensar ni ser pensada. No tener opinión y no ser opinada. Ni religión, ni política ni aficiones; no soñar ni ser soñada. Ser como la materia oscura, pero tal y como es ella, ni oscura ni clara. Y tan solo sospechada. Presente y ausente. Una materia que no existe.
    Pero por mucho que yo no lo quiera soy materia que existe y se degrada. Soy piel y huesos y carne. Soy vísceras y uñas y humores viscosos, malolientes. Soy ojos que dejan de ver y oídos que ensordecen y rodillas que duelen. Uñas que crecen y pelo que se ensucia y dientes que se pudren: dientes, que se pudren. Soy una mujer fuerte, sana, que no ha sufrido grandes penalidades. He envejecido bien y he conseguido que el mundo no sepa que existo. Tan solo tengo un talón de Aquiles: mis dientes, se pudren. A causa de ellos, me he visto obligada a salir al mundo y ser vista, revista y revisada, oída y escuchada, habiendo tenido la fortuna de ir a parar a la consulta de un dentista que se centra en mi boca e ignora el resto de mi ser por completo. Sospecho que no es falta de humanidad, ni frialdad ni indiferencia. Simplemente, compartimos el mismo y profundo deseo: que nos dejen en paz.
    Pero cuando mi marido murió yo fallé. Éramos como dos gatos en la misma casa pero él se fue y me dejó sola. Supongo que el primer soplo de aire que entra por la ventana rellena el vacío de la silueta ausente –felina--. En mi caso fue por la radio. Una voz; música; unos mensajes calculados, directos a mis débiles y solitarias neuronas. Y reaccioné. Interactué. Me moví. Cogí el teléfono y llamé a Dentistas con Alma, como si mi dentista de toda la vida no la tuviera, por mucho que me la ocultara, que no la expusiera, tal y como hacía yo. Quizá la que había perdido su alma era yo misma, que no sé si era la mía, tan liviana, o la de mi marido. Caí en la trampa de la voz dulce y amable que sin embargo no para de hablar y no te deja pensar mientras te dice lo que debes hacer y sentir y esperar –anhelar-- y pagar. Y casi sin darme cuenta me encontré subida en un autobús que me recogió en la Plaza Elíptica, papeles para una financiación en mano, camino de una clínica dental de siete plantas junto a la Estación de Atocha. Muy visible, muy poco en paz y muy sola.
    Ahora soy una mujer sin dientes podridos. Tampoco tengo los sanos. Unos tornillos de titanio perforan mis senos y otros aplastan un nervio de mi mandíbula. No puedo llevar las prótesis que van sobre ellos y no puedo dejar de pagar al banco una letra que devora mi pensión de viudedad. Las infecciones y el dolor me atormentan desde hace meses. Ellos son Dentistas con Almas, porque cerraron y se llevaron la mía y la de muchas personas más. Mi espíritu era liviano, casi inexistente: era fácil arrebatármelo. Mi salud y mi dinero también. Mi gato se marchó y quedé expuesta. Fui sabida y pensada. Y después, claro, fui engañada, manipulada, robada y torturada. Fui utilizada y abandonada. Aplastada por una manada.
    He regresado a mi dentista de siempre. Me he sentado y he abierto la boca, sin hablar. Él se ha acercado y ha colocado su espejo dentro. Me ha revisado y me ha explicado todo lo que hay que hacer para acabar con mi sufrimiento. Nuestros ojos no se han cruzado. No había rencor en su voz. No ha pensado ni sentido ni juzgado. Es un profesional. Además, me han contado que su esposa falleció hace bien poco. Creo que lucha por no quedar expuesto, como yo, y que alguien le arrebate, en un descuido, el alma y la paz.



sábado, 2 de febrero de 2019

Ya no me da la meditación pa tanto ego suelto

"RUEGOS Y PREGUNTAS

 - Su Santidad, tengo una amiga que se declara cristiana y budista. Sonríe y es amable con los desconocidos pero me consta que la conduce el odio, la envidia y la codicia en su vida privada. Va a misa, medita sobre su cojín y se acuesta con un rosario bajo la almohada. Después se queja de que no puede dormir. ¿Qué opina Su Santidad?¿Existe alguna forma de ayudarla a dormir mejor? 
 - Menudo comienzo(risas). Usted sí que sabe ponerme en un aprieto(más risas). Ante un caso así, tendría que consultar con mi maestro(está muerto, más risas). De momento me remitiré a esa broma que circula sobre mí en internet y cuando vuelva por aquí ya le diré lo que me ha aconsejado mi maestro(Todo el auditorio ríe y rompe a aplaudir)"

Charla de Su Santidad sobre meditación y Occidente. Universidad de San-di-ego, febrero de 2008.
Del libro: Ya no me da la meditación pa tanto ego suelto.
Dalai Lama




viernes, 18 de enero de 2019

Cómo jugar a las damas sin tablero

"El lenguaje reducido, ramplón, monocorde; las conversaciones repetitivas, formales, previsibles, anodinas; y el reduccionismo intelectual, el orgullo de la ignorancia o la inquisitorialización de toda palabra, idea, gesto o chiste'-/ aniquilan el ingenio, la vivacidad, la chispa, la imaginación y reducen la existencia del ser humano a una plasta informe sin sentido alguno. A veces la Humanidad parece una versión cutre de un asistente virtual en pruebas, clonado hasta el infinito nacer y morir de individuos en el día de la marmota. La neurona y el glóbulo rojo malviven ante nuestro gran, simple y neomoralista monumento poliasexuado, prístino y sumariamente preventivo. Por eso el silencio es nuestra moneda y nuestro precio: su cruz, nuestra cárcel y su cara, la más inabarcable de las libertades."

Cómo jugar a las damas sin tablero 

Roth Zelop 
Ex Campeón del Mundo de mascar tabaco


El diablo está en los detalles

"- Me están pisando los talones, Mike.
 - Estás de mierda hasta el cuello, Jimmy. Mira, llevo toda la vida rodeado de políticos, periodistas y abogados. Estoy viejo, pero creo que eso me da derecho a contarte algo que he aprendido: En el siglo XX, el diablo estaba en los detalles. Ahora está en la ausencia de detalles o, peor aún, en su abrumadora presencia". 

Llevamos cincuenta años usando el mismo guión y sólo cambiamos la ropa y el decorado(pág. 212) 

Jude Creek